Historia

La elaboración de vino en el Castillo Perelada está documentada ya desde la Edad Media, tal y como lo atestiguan varios documentos y pergaminos de la época que se conservan en la biblioteca. Cuando Miguel Mateu compró este conjunto monumental en 1923 uno de sus principales objetivos fue la revitalización de esta tradición vitivinícola, una tradición que hoy se encuentra más viva que nunca y que ha incorporado la más moderna tecnología para elaborar unos vinos que sacan el máximo partido de los matices de los suelos y viñedos del Empordà.

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La Bodega

Perelada ha visto siempre reconocida su apuesta por la calidad a través de la gran aceptación que tienen sus vinos a nivel internacional. En los años 60, el éxito en el Reino Unido del entonces llamado “Champagne Rosado de Castillo Perelada” fue la causa por la que los productores de espumosos de la región francesa de Champagne recurrieron ante los tribunales para obtener la exclusiva en el uso del nombre de su denominación. Y lo consiguieron, por lo que las otras regiones tuvieron que buscar denominaciones alternativas. En el caso español, esto daría lugar al nacimiento de la D.O. Cava. En cualquier caso, lejos de perjudicar a Castillo Perelada, el conflicto supuso una beneficiosa publicidad gratuita para la bodega.

A lo largo de las décadas, los vinos de Castillo Perelada han tenido el honor de ser seleccionados para banquetes oficiales de indudable relevancia histórica, como el de la coronación de S.M. el Rey Juan Carlos I, el de la boda de los Príncipes de Asturias o los de las visitas de los presidentes de Estados Unidos Dwight Eisenhower, Richard Nixon y Gerald Ford.

Como es natural, los intereses de Perelada se centraron desde sus inicios en la D.O. Empordà. Es en esta área vitivinícola donde la bodega ha venido procediendo regularmente a la adquisición de nuevos viñedos y a la plantación selectiva de distintas variedades de uva, basándose siempre en la investigación llevada a cabo por un experto equipo de viticultores y enólogos.

La compra en 1979 de una bodega en Vilafranca del Penedès, centro neurálgico de la DO Cava, permitió a Perelada ampliar su capacidad de producción y situarse entre los principales elaboradores de este espumoso.

Los vinos de Perelada han sido merecedores de multitud de premios en concursos nacionales e internacionales. En este sentido, las tres medallas de oro y dos de bronce conquistadas en la V Sélection Mondiale des Vins, Alcool et Liqueurs de París en 1967 marcaron uno de momentos clave en la historia de la bodega. Pero ha sido en los últimos años cuando los vinos de Perelada se han situado entre los más laureados de España gracias a las medallas ganadas en certámenes como el Concurso Internacional de Vinos Bacchus, Vinalies Internationales, Challenge International du Vin, Concours Mondial de Bruxelles, International Wine & Spirit Competition, Decanter World Wine Awards o Mundus Vini.

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